16.12.09

MOÑOÑA V

MOÑOÑA V

La madre de la Moñoña huyó de esa almorrana siniestra,

que era su vida,

con la hoz de la desidia en la entrepierna,

por entre las ventanas de su pasado,

casada con astillas hirviendo.

Resbaladiza madre corajuda,

huías de la piorrea que era tu vida:

la Moñoña

no supo más de ti ni de tus harapos enfebrecidos.


El padre de la Moñoña,

su padre,

putañero padre,

malvino,

pendenciero,

cerbatana,

matón,

procaz,

indulgente,

puñetero padre,

era como una letra de Sabina,

con sobacos de carajillo

y vejiga de garañón.


Y mientras,

la Moñoña,

nacida con las venas partidas

y con el claustro materno hoyado

por la onomatopéyica desidia

del destiempo,

subsistía a zarpazos en la tormenta de los días.

1 comentario:

  1. No quisiera arruinar este blog escribiendo un comentario.
    Pero, bueno, allá voy: Creo que tu logro indescifrable será un buen repertorio narcótico de ciento de textos escritos entre la influencia de "algún entorno". Aquello que curtes entre amigos del bajo mundo, escribes y defiendes los códigos del barrio, y solicitas la búsqueda de alegrías, que denota capacidad de oir, y defender momentos durante el trascurso del tiempo.
    Sigue buscando tu mundo u ochenta mundos. Sigue siendo irónico, porque la autoironía es una medicina necesaria.

    ResponderEliminar